Después de la huelga general, ¿qué?

Recién superada la Huelga General del 29-S, y al margen, de las valoraciones que podamos hacer más adelante, la realidad impone su criterio y debemos estar atentos a las señales que va emitiendo. En los próximos meses, en IU, afrontaremos nuestro trabajo político en una clave de permanente movilización social.
En los últimos años se ha podido contrastar, con la evidencia de los hechos, que Lo que en un principio pudo parecer el declive del capitalismo, se ha tornado en la manifestación de su lado más oscuro. Una vez que el modelo económico imperante ha conseguido que los ciudadanos de las sociedades consumistas dependamos del crédito y de la hipoteca, el siguiente paso es obligarnos a pagar nuestra deuda, haciéndonos trabajar en peores condiciones, con salarios más bajos, sin convenios colectivos y durante más tiempo.
De esta forma, la fuerza de trabajo, que en un tiempo fue considerada dignificadora y contributiva para el progreso de las sociedades, se va a convertir en un instrumento de control al servicio de la banca y de la patronal.
Todo el territorio conquistado, a lo largo de los últimos 150 años, en materia de derechos sociales y laborales, está siendo atacado frontalmente y de forma brutal por la derecha económica y política que, además, utiliza como avanzadilla a los restos de una supuesta socialdemocracia arrodillada ante el poder de los mercados, que ha abrazado los principios más radicales del neoliberalismo, y ha perdido toda identificación política e ideológica con lo que en un tiempo pudo suponer la consolidación del Estado del Bienestar.
Lo que está ocurriendo, no es porque lo exijan las condiciones económicas, ni porque sea necesario para un mejor futuro. Ocurre, porque se está imponiendo la ideología ultraliberal, la más radical de la derecha. Una ideología basada en el individualismo y el éxito económico inmediato, que va ganando la hegemonía; y cuyo objetivo es: eliminar todo aquello que pueda significar el resurgimiento de un pensamiento colectivo que pretenda el interés general, o la defensa de derechos fundamentales. Va calando entre los ciudadanos la idea de que aquí cada uno se salvará sólo, y todo lo que suena a política, sindicatos o agrupaciones ciudadanas, debe ser satanizado, apartado y despreciado, porque lo importante, dicen, es el interés particular.
La ofensiva empresarial y mediática de la derecha, que se ha desplegado en las semanas previas a la Huelga General, son un claro ejemplo de ello. No conformes con atacar las políticas del Gobierno, han atacado a los sindicatos, y finalmente, a los trabajadores que ejercían su derecho a huelga: bien, criminalizándolos, bien, lanzándoles incluso a la Policía. Su objetivo es claro: pretenden que sean los propios trabajadores los que se enfrenten a los trabajadores.
Estamos en un escenario claro de lucha de clases, en el que una gran parte de los actores están siendo manipulados y no son conscientes de que pertenecen a la clase trabajadora. La clase dominante, la nueva burguesía globalizada, la derecha elitista, les ha convencido de que eso forma parte del pasado y de que pueden llegar a ser, como ellos, los nuevos ricos.
Nada más lejos de la realidad. Hoy, igual que ayer, la respuesta colectiva es necesaria ante el ataque a los derechos de los trabajadores y del conjunto de la población. Si antaño la lucha fue para conseguir los derechos; hoy, debe ser, para no perderlos. Es evidente, que la gran patronal, no le va a reconocer ningún derecho a los trabajadores de forma individual. Nadie, de forma individual y aislada, se va a salvar del ataque que para el conjunto de la población significan las políticas de ajuste del gobierno de Zapatero.
Por eso, es necesaria, la movilización social. Un primer paso ha sido la Huelga General, pero el camino es largo. El esfuerzo para conseguir el éxito en la Huelga ha sido mucho, y los mensajes que se han lanzado y escuchado, también. En Izquierda Unida estamos convencidos que el esfuerzo no ha sido en vano, y que las palabras no se las llevará el viento.
Para nosotros, el objetivo sigue siendo la retirada de la reforma laboral, no la negociación de la reforma de las pensiones con los sindicatos. Desde IU, entendemos, que la huelga general ha sido una respuesta ciudadana a la política errática del gobierno para salir de la crisis, no sólo una respuesta puntual para que rectifique una ley. Por eso estamos plenamente convencidos de que hay un antes y, seguro, un después del 29-S. Conceptos que vuelven a utilizarse como “clase trabajadora”, “lucha sindical”, “respuesta colectiva”, “construcción de alternativas”, etc, deben cobrar aún más valor que el que hasta ahora tenían.
Somos consciente y conocedores de la realidad. Enfrente tenemos a un adversario bien armado, seguro de sus posiciones y pretensiones, y sabedor de nuestras debilidades, porque cuentan su favor con el miedo de la gente, que actúa como paralizante social.
En los próximos meses, o incluso en los próximos años, el trabajo político de quienes constituimos la izquierda real, será, la lucha diaria para impedir el modelo neoliberal que tratan de imponernos; no va ha ser fácil, pero es una lucha necesaria e inevitable. Probablemente no sirvan instrumentos del pasado y debamos innovarlos. Asimismo, tendremos que superar prejuicios para sumar esfuerzos que contribuyan a la generación de alternativas; de ahí, la importancia del proceso de Refundación de la Izquierda en la que venimos trabajando desde hace meses. En IU estamos empeñados en acercar, en hacer visibles ante los ciudadanos, nuestras ideas y argumentos para romper el miedo, y demostrar, que SÍ hay salida a la difícil situación en la que nos han metido, y que apunta a ir agudizándose. Nuestro mensaje es claro: no renunciamos a nada; tenemos vocación de gobierno, y podemos demostrarlo dando respuestas claras y positivas a los problemas de la gente.

Bruno Coca

Esta entrada fue publicada en Economía, Opinión. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos, están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>